


Una de las situaciones atmosféricas más complicadas de pronosticar son las tormentas, lo que técnicamente se suele denominar fenómenos convectivos. Las tormentas para su formación y desarrollo dependen de numerosos factores, como la temperatura en las diferentes capas de la atmósfera, la energía acumulada, el viento y la humedad. Muchas de estas variables son complicadas de evaluar de manera ajustada. En concreto la humedad es una de las variables que más problemas da a los modelos numéricos que tratan de anticipar los movimientos atmosféricos. Los fenómenos de evaporación en el suelo y cobertura vegetal en los lugares donde se desarrollan las tormentas juegan un papel determinante en el desarrollo de las tormentas. Una variación de el orden del 20% en la parametrización de la humedad del suelo puede marcar la diferencia entre anticipar o no la formación de una tormenta en un determinado lugar.

PUBLICAR COMENTARIO
C\ Sipiri, 8, planta 2º Oficina 8, 48600 Sopelana, Vizcaya info
sirimiri.com